Test de Helicobacter pylori
Test de aliento con urea marcada con carbono 13 (C13) para detectar la presencia de Helicobacter pylori, bacteria fuertemente asociada al desarrollo de gastritis crónica y úlceras gástricas…
Test que evalúa reacciones no alérgicas a los alimentos mediante la medición de anticuerpos IgG específicos.
A diferencia de las alergias clásicas, mediadas por IgE, estas reacciones son tardías y acumulativas: pueden manifestarse horas o incluso días después del consumo.
El test identifica qué alimentos provocan una inflamación crónica de bajo grado y sienta las bases para diseñar una dieta adaptada a tu perfil.
El test de intolerancia alimentaria es un análisis de sangre que mide los niveles de anticuerpos IgG específicos frente a diferentes alimentos. Estos anticuerpos indican una reacción de sensibilidad del sistema inmunitario hacia ciertos alimentos, distinta de las alergias alimentarias clásicas.
Alergia alimentaria (IgE)
Reacción inmediata (en minutos u horas), mediada por anticuerpos de la clase IgE. Síntomas agudos e intensos: urticaria, hinchazón, dificultad respiratoria o anafilaxia. Fácil de identificar por la rapidez de la reacción. Puede ser grave.
Intolerancia alimentaria (IgG)
Reacción tardía y acumulativa (horas o días después), mediada por anticuerpos IgG. Síntomas crónicos, difusos y difíciles de relacionar con alimentos concretos: inflamación, digestiones pesadas, fatiga, dolores de cabeza, problemas de piel. Difícil de identificar sin analítica.
Las intolerancias por IgG son mucho más frecuentes que las alergias y, al manifestarse de forma tardía, pueden pasar desapercibidas durante años, mientras generan una inflamación crónica de bajo grado. Este test identifica qué alimentos provocan esa respuesta para eliminarlos temporalmente y reducir la inflamación.
Por síntomas digestivos crónicos:
Este test no diagnostica alergia alimentaria (IgE), celiaquía ni intolerancia a la lactosa ni a la fructosa. Para incluir estas condiciones, se requieren pruebas específicas distintas.
El test mide la reactividad de IgG frente a un panel de 90 alimentos comunes en la dieta mediterránea:
El panel específico puede variar según el laboratorio. El Instituto de Microecología evalúa los alimentos más comunes de la dieta mediterránea, en este caso, son los 90 más comunes, pero también hay opción de incluir otros alimentos, aunque para esto tendrías que contactarnos y valorar un estudio más adaptado a tus necesidades.
El informe generado clasifica los alimentos según su concentración de anticuerpos IgG en tres niveles:
Incluye también un listado por grupos de alimentos, recomendaciones generales de eliminación y reintroducción, y orientación para diseñar tu dieta personalizada.
Este test requiere extracción de sangre venosa en un centro especializado. No es posible la autotoma en casa.
El Instituto de Microecología cuenta con una amplia red de centros distribuidos por toda España. Tras la compra, recibirás información para localizar el centro más cercano, solicitar cita y elegir el día y la hora que mejor te vengan. El propio centro se encarga del envío de la muestra al laboratorio.
Instituto de Microecología, un centro especializado en análisis de sensibilidad alimentaria y respuestas inmunológicas.
Detecta reacciones alimentarias tardías que pueden llevar años pasando desapercibidas mientras generan inflamación crónica de bajo grado en el organismo.
Proporciona una guía específica sobre qué alimentos eliminar y cuáles potenciar según tu perfil de reactividad individual.
Eliminar los alimentos reactivos puede contribuir a reducir la carga inflamatoria crónica y mejorar el estado general del organismo.
Alivia la hinchazón, los gases, la digestión pesada y las alteraciones del tránsito intestinal relacionadas con sensibilidades alimentarias.
Muchas personas experimentan una mejoría de las cefaleas al eliminar los alimentos que desencadenan la reactividad.
Las eccemas, la dermatitis y otras afecciones cutáneas relacionadas con la inflamación pueden mejorar al reducir la carga alimentaria reactiva.
Reducir la inflamación crónica puede contribuir a mejorar la fatiga y los niveles de vitalidad.
Especialmente útil para optimizar los resultados en casos de SIBO, disbiosis, síndrome del intestino irritable u otros problemas intestinales.
Proporciona información objetiva para que tu médico o nutricionista diseñe tu dieta óptima con criterio clínico.
La alergia alimentaria (mediada por IgE) produce reacciones inmediatas, intensas y fácilmente identificables: urticaria, hinchazón, dificultad respiratoria. Puede ser grave. La intolerancia alimentaria (mediada por IgG) produce reacciones tardías y acumulativas que aparecen horas o días después: inflamación, digestiones pesadas, dolores de cabeza, fatiga, problemas de piel. Es difícil de identificar sin analítica. Este test detecta intolerancias (IgG), no alergias (IgE).
No. La celiaquía requiere serología específica y biopsia intestinal. La intolerancia a la lactosa se diagnostica mediante un test de hidrógeno espirado o una prueba genética. La intolerancia a la fructosa requiere también un test de hidrógeno espirado específico. Aun así, el test puede mostrar reactividad a lácteos o al gluten, lo que puede orientar sobre posibles sensibilidades.
No necesariamente. El protocolo habitual incluye una fase de eliminación, seguida de una reintroducción progresiva supervisada y una dieta de rotación. Algunos alimentos pueden requerir una eliminación más prolongada. Tu médico o nutricionista integrativo te guiará en este proceso.
Recibirás un informe con los alimentos clasificados por nivel de reactividad, pero es muy recomendable que los resultados los interprete un médico o nutricionista especializado que integre los hallazgos con tu historia clínica, diseñe un plan de eliminación personalizado, te guíe en la reintroducción progresiva y garantice que tu dieta sigue siendo equilibrada y nutritiva. En Vittarial ofrecemos consultas de resultados específicas para este fin.
El panel del Instituto de Microecología incluye los alimentos más comunes de la dieta mediterránea. Evalúa múltiples grupos (lácteos, cereales, legumbres, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, frutos secos y otros) y habitualmente analiza entre 90 y 120 alimentos distintos.
Sí, no hay contraindicación para realizar el test. Sin embargo, no se recomiendan dietas de eliminación estrictas durante el embarazo sin supervisión médica. Durante la lactancia, algunos ajustes dietéticos pueden ser beneficiosos si el bebé presenta síntomas. Consulta siempre con tu médico antes de hacer cambios dietéticos significativos.
Generalmente, se recomienda repetirlo entre 12 y 18 meses después de implementar cambios dietéticos, especialmente tras completar el protocolo de eliminación y reintroducción, o si han aparecido nuevos síntomas.
Suele indicar un intestino permeable, una inflamación intestinal significativa o una disbiosis intestinal. En estos casos, además de la eliminación, es fundamental trabajar en la reparación de la barrera intestinal, restaurar la microbiota y reducir la inflamación intestinal mediante un abordaje integrativo completo, no solo con cambios en la dieta.
En general, sí. Los corticoides e inmunosupresores pueden reducir los niveles de anticuerpos e influir en los resultados. Si tomas este tipo de medicación, coméntaselo a tu médico antes de realizar el test.
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