Test genético de celiaquía
Análisis genético que detecta los haplotipos de riesgo HLA-DQ2 y HLA-DQ8, así como sus variantes asociadas (DQ2.2, DQ2.5, DQ7.5 y DQX), responsables de la predisposición a desarrollar la…
Prueba diagnóstica avanzada que evalúa el equilibrio del microbioma endometrial a partir de una muestra ginecológica.
Identifica desequilibrios bacterianos en el útero que pueden interferir con la implantación embrionaria, favorecer abortos recurrentes o contribuir a procesos inflamatorios crónicos, como la endometritis.
Recomendada para mujeres con infertilidad sin causa aparente, fallos de implantación en reproducción asistida o antecedentes de pérdidas gestacionales recurrentes.
El test de disbiosis endometrial es un análisis microbiológico molecular que estudia la composición de la microbiota presente en el endometrio, la capa interna del útero. El útero alberga una comunidad de microorganismos que desempeñan un papel relevante en la salud reproductiva.
El endometrio tiene su propia microbiota, compuesta principalmente por bacterias que pueden influir directamente en la fertilidad, el desarrollo del embarazo, la respuesta inmunológica local y los procesos inflamatorios uterinos.
La disbiosis endometrial es un desequilibrio en la composición de la microbiota endometrial, caracterizado principalmente por la reducción de bacterias beneficiosas y el aumento de bacterias potencialmente patógenas. Puede ser completamente asintomática o manifestarse con infertilidad, abortos de repetición, endometritis crónica o mayor susceptibilidad a infecciones.
Este test es especialmente relevante en la reproducción asistida, donde la composición de la microbiota endometrial puede tener un impacto significativo en las tasas de implantación embrionaria.
Bacterias ácido-lácticas
Lactobacillus spp., L. crispatus, L. iners, L. gasseri, L. jensenii y otras especies de Lactobacillus, además de Bifidobacterium spp., la microbiota protectora del endometrio.
Enterococcus spp., Mobiluncus spp., Atopobium vaginae, Gardnerella vaginalis, Streptococcus spp., Megasphaera spp., Peptococcus spp., Bacteroides spp., Prevotella spp., Staphylococcus spp., Corynebacterium spp., Enterobacteriaceae (Klebsiella spp. y Escherichia coli), Sneathia amnii, Actinomyces y Fusobacterium spp.
C. albicans, C. glabrata, C. krusei, C. parapsilosis, C. tropicalis, C. dubliniensis y C. lusitaniae.
Chlamydia trachomatis, Neisseria gonorrhoeae, Trichomonas vaginalis, Mycoplasma hominis, Mycoplasma genitalium, Ureaplasma parvum y Ureaplasma urealyticum.
Chlamydia (Linfogranuloma venéreo), Treponema pallidum, Haemophilus ducreyi, Virus del Herpes Simple 1 y 2, Citomegalovirus y Virus Varicela-Zóster.
El informe incluye la clasificación del estado de la microbiota, recomendaciones terapéuticas orientativas (tratamiento antibiótico, probióticos vaginales u orales, según los hallazgos) e interpretación clínica detallada, con correlación con la sintomatología y el impacto en la fertilidad y la implantación.
En la consulta ginecológica, el profesional sanitario realizará una limpieza del cérvix y obtendrá una muestra endometrial. La toma en sí dura entre 30 y 60 segundos.
La muestra se deposita en un medio de transporte específico que preserva el ADN bacteriano, se etiqueta con tus datos y se envía al laboratorio en condiciones controladas.
Es normal sentir un leve cólico residual durante algunas horas y un pequeño manchado durante 24-48 horas. Si experimentas dolor intenso, sangrado abundante, fiebre o flujo maloliente, consulta con tu médico.
Este procedimiento debe realizarlo un profesional sanitario cualificado (ginecólogo/a o matrón/a) en condiciones de asepsia adecuadas. No es un test de autotoma domiciliaria.
Este test requiere que la toma de la muestra la realice un profesional sanitario en consulta ginecológica. No es posible realizar autotoma domiciliaria debido a la naturaleza de la muestra (endometrial).
Toma en consulta ginecológica
Este test requiere que la muestra sea recogida por un profesional sanitario en una consulta ginecológica. No es posible la autotoma domiciliaria.
Características:
Con tu ginecólogo/a de confianza
Si prefieres que tu propio ginecólogo/a realice la toma, coordinamos el envío del kit de recogida a su consulta con todas las instrucciones necesarias.
En centros colaboradores
Disponemos de una red de centros ginecológicos colaboradores. Consulta disponibilidad en tu zona.
Nuestro equipo puede ayudarte a calcular el día óptimo de tu ciclo, coordinar la cita, enviar el kit al profesional que realizará la toma y resolver cualquier duda sobre el procedimiento.
Identifica desequilibrios de la microbiota endometrial que pueden estar relacionados con casos de infertilidad inexplicada y permite definir tratamientos específicos cuando otros estudios han resultado normales.
Estudios científicos sugieren que corregir la disbiosis endometrial antes de la transferencia embrionaria puede mejorar las condiciones de implantación. Prepara el útero para recibir el embrión en las mejores condiciones posibles.
La disbiosis endometrial puede favorecer respuestas inflamatorias que comprometan el desarrollo del embarazo temprano. Detectarla y tratarla puede contribuir a reducir el riesgo de nuevas pérdidas gestacionales.
La endometritis crónica frecuentemente no presenta síntomas evidentes y puede pasar desapercibida en estudios convencionales. Este test permite detectar la inflamación crónica a nivel microbiológico.
Los resultados indican qué bacterias están alteradas y permiten diseñar tratamientos antibióticos específicos o protocolos con probióticos dirigidos, en lugar de intervenciones genéricas.
Detectar y tratar la disbiosis antes de iniciar ciclos de FIV puede ayudar a evitar fracasos de implantación y optimizar las condiciones desde el principio.
La toma de muestra dura 30-60 segundos, no requiere anestesia y las molestias son leves y transitorias. La mayoría de las mujeres lo toleran sin dificultad.
El test está respaldado por estudios científicos que exploran la relación entre la microbiota endometrial, la receptividad uterina y los resultados reproductivos.
Tras el tratamiento recomendado, se puede repetir el test para verificar que se ha restaurado el equilibrio microbiológico y confirmar que el útero está en condiciones adecuadas.
Complementa los estudios hormonales y estructurales con una perspectiva microbiológica, inmunológica y antiinflamatoria dentro de un enfoque de medicina reproductiva integrativa.
Es un desequilibrio en la composición de las bacterias que habitan el endometrio. En condiciones normales, el endometrio está dominado por bacterias Lactobacillus (más del 90 %), que crean un ambiente protector. Cuando esta proporción disminuye y aumentan otras bacterias potencialmente patógenas, se produce la disbiosis, que puede interferir con la implantación embrionaria y el mantenimiento del embarazo.
La mayoría de las mujeres describen el procedimiento como levemente molesto, similar a un cólico menstrual de intensidad leve-moderada que dura solo 30-60 segundos. No requiere anestesia. Puedes tomar un analgésico suave 30-60 minutos antes si lo deseas. Después puede haber un cólico residual leve durante algunas horas.
Lo más habitual es en la ventana de implantación, que corresponde a los días 19-21 en ciclos regulares de 28 días. Tu ginecólogo/a determinará el día exacto según la duración de tus ciclos y el objetivo del estudio. Realizar la toma en el momento correcto es fundamental para obtener resultados relevantes.
No. La toma no debe realizarse durante la menstruación ni si tienes algún tipo de sangrado vaginal activo. Debe programarse en los días indicados por tu ginecólogo/a, generalmente en la fase lútea.
Los plazos dependen del laboratorio especializado. Contacta con nuestro equipo para obtener información actualizada. Los informes incluyen un análisis detallado de la composición bacteriana y recomendaciones terapéuticas.
Sí, es muy recomendable. La interpretación en el contexto de tu historia reproductiva y la definición del plan terapéutico debe realizarla un médico o profesional sanitario especializado. Ofrecemos consultas de interpretación de resultados con nuestro equipo médico.
El tratamiento dependerá del grado y tipo de alteración detectada. Puede incluir antibióticos específicos dirigidos contra las bacterias patógenas, probióticos vaginales con cepas específicas de Lactobacillus, antiinflamatorios si hay componente inflamatorio y modificaciones del estilo de vida. Tras el tratamiento (generalmente 1-3 meses) se puede repetir el test antes de intentar el embarazo o la transferencia embrionaria.
Se recomienda retirarlo antes, ya que puede alterar la microbiota endometrial. Consulta con tu ginecólogo/a el mejor momento para retirarlo y realizar la prueba, especialmente si estás planificando buscar un embarazo.
Generalmente no, al ser una prueba avanzada de medicina reproductiva. Consulta directamente con tu aseguradora.
Se recomienda esperar al menos 3-4 semanas después de finalizar cualquier tratamiento antibiótico (oral o vaginal) para que la microbiota se estabilice y los resultados reflejen tu estado real.
Se recomienda evitarlas durante las 48-72 horas previas para evitar que la flora seminal o vaginal pueda alterar los resultados.
No. Está indicado específicamente para evaluar la microbiota endometrial en casos de infertilidad sin causa aparente, fallos de implantación, abortos recurrentes, endometritis crónica o preparación para reproducción asistida. No sustituye otros estudios de fertilidad, como los hormonales, tubáricos o el seminograma.
Los probióticos vaginales deben suspenderse al menos 7 días antes. Los probióticos orales generalmente no interfieren de forma significativa, pero coméntaselo a tu médico para que lo tenga en cuenta en la interpretación.
No. Cualquier infección vaginal activa debe tratarse y resolverse antes. Espera al menos 2-3 semanas después de finalizar el tratamiento.
El procedimiento es muy seguro. Los riesgos son mínimos: sangrado leve (frecuente y normal), infección uterina (muy poco frecuente) y perforación uterina (extremadamente infrecuente en manos expertas). Las molestias suelen ser leves y transitorias.
Generalmente una vez para el diagnóstico inicial. Si se detecta disbiosis y se aplica tratamiento, se puede repetir a los 1-3 meses para verificar la corrección del desequilibrio antes de proceder con una transferencia embrionaria o la búsqueda activa de embarazo.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.